DLA Piper LLP (US) | View firm profile
Riesgos geopolíticos, conflictos bélicos, volatilidad arancelaria, volatilidad en la relación entre Estados Unidos, Europa y China, la guerra en Irán, sino Ucrania, entre otros, han cambiado dramáticamente el panorama global en años recientes y ha influido en el flujo de capitales.
Francisco Cerezo, socio director de la práctica latinoamericana de DLA Piper, comenta que en este contexto la transición energética, minería crítica y el nearshoring destacan como industrias emergentes atractivas para el capital estratégico corporativo sin dejar de lado la tecnología, incluyendo la inteligencia artificial los centros datos y la infraestructura adyacente, fintech, así como agroindustria e infraestructura tradicional.
El capital que está llegando a la región es de origen europeo, coreano, japonés, chino y asiático en general, de acuerdo con el especialista, quien menciona también los fondos soberanos, particularmente los del Medio Oriente, que han venido desempeñando un papel cada vez más relevante, así como el private equity, fondos de capital privado tanto estadounidenses como europeos, y grupos importantes empresariales o family offices latinoamericanos.
Una de las transacciones emblemáticas para la firma en este nuevo escenario es la adquisición de los activos de Iberdrola por parte de Grupo Cox, considerada entre las más grandes del sector de energía mexicano en 2025.
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Al referirse al nearshoring, comenta que desempeña un papel vital si se considera la pérdida de la estabilidad que tenían ciertos países respecto al mercado estadounidense, lo que ha provocado una reevaluación por parte de empresas globales de industrias como la textilera, farmacéutica, automotriz, manufactura y tecnología de cómo se posicionan para proteger sus canales de distribución y mitigar el riesgo arancelario, entre otros. Cree que esta tendencia se mantendrá en los próximos años.
La volatilidad también se ha reflejado en el encarecimiento del financiamiento y el apalancamiento, por lo cual se están viendo cada vez más transacciones que dependen de equity o que ameritan unos modelos de financiamiento de deuda mucho más complejos.