El 1 de mayo de 2026 se publicó la reforma a la Ley Federal del Trabajo que introduce cambios relevantes al marco normativo aplicable a la duración y organización de la jornada laboral en México, en seguimiento a los ajustes previamente realizados a nivel constitucional. Esta reforma redefine los parámetros bajo los cuales deben organizarse las jornadas de trabajo, el tiempo extraordinario y los descansos, e incorpora nuevas obligaciones para los empleadores en materia de control y gestión del tiempo de trabajo.
La reforma establece una reducción gradual de la jornada máxima semanal a 40 horas, la jornada diurna se mantiene en 8 horas diarias, la nocturna en 7 horas diarias y la mixta, la cual comprende periodos de tiempo de las jornadas diurna y nocturna, siempre que el periodo nocturno sea menor de 3.5 horas, se mantendrá en 7.5 horas diarias.