Normalmente en un acuerdo comercial, poca atención se le
pone al o los mecanismo (s) de solución de controversias
contenidos en el mismo. Se trata de capítulos o
instrumentos, comúnmente ubicados al final del texto del
acuerdo comercial, que en la mayoría de los casos solamente
merecen la atención permanente de los abogados.
Únicamente resultan relevantes cuando surge una controversia
comercial. Dicha relevancia se convierte en olvido cuando los
mismos no son efectivos. Tal es el caso, por ejemplo, del
capítulo XX del TLCAN, que no se utiliza desde hace
más de 15 años.
Sin embargo, los procedimientos de solución de
controversias juegan un papel fundamental en mantener vivo un
acuerdo comercial. Constituyen el gran disuasivo y son el engranaje
clave que mantiene unidas las disciplinas de un acuerdo. Un acuerdo
comercial sin un mecanismo efectivo para resolver disputas es
irrelevante. Significaría privilegiar el chantaje o la
amenaza política sobre los derechos y