Este artículo se publicó previamente en la revista
ENTREPRENEUR, Vol. 26, No. 6, Junio de 2018.
El emprendimiento es, entre muchas cosas, un proyecto de vida.
Es formar tu propio negocio para trascender y lograr una
estabilidad económica que requiere, paradójicamente,
un poco de riesgo. Requiere también de buscar un nicho de
oportunidad, de una inversión inicial, trámites
legales, fiscales, y sobre todo, de lo que es la fuente de nuestra
premisa de emprendimiento: el conocimiento. ¿Cómo el
conocimiento se convierte en los cimientos de un negocio? La
innovación parte precisamente del conocimiento. Las
soluciones tecnológicas surgen de un profundo conocimiento
previo del problema. Tener un desarrollo tecnológico
novedoso que resuelve los problemas de una sociedad le confiere un
alto valor, sobre todo, cuando la aplicación es efectiva y
en efecto el problema se resuelve y facilita la vida de las
personas. Este alto valor requiere insertarse en el ciclo de