La uva chilena no sólo hace noticia por ser la
materia prima de vinos altamente valorados en el mercado
internacional. Desde hace poco comienza a hacerse cada vez
más cotizada, esta vez, a partir de las propiedades que
entrega su residuo una vez que estas son procesadas
Así lo demostró el profesor de Ingeniería y
Gestión de la Construcción de la UC, Guillermo
Thenoux, y su equipo investigador, quienes a partir del uso de
residuos de la cepa Cabernet Sauvignon, lograron disminuir las
grietas por envejecimiento, propios de los caminos y carreteras de
asfalto. Una excelente noticia y prueba del ingenio chileno, si se
toma en cuenta que a pesar que el asfalto tiene mejores cualidades
que el hormigón para este tipo de construcciones, el paso
del tiempo, uso y la naturaleza lo vuelven más frágil
y propenso a agrietarse.