La industria farmacéutica se encuentra en un
momento de transición, marcado por la expiración de
los derechos de patente de medicamentos que han sido grandes
ventas, el rápido crecimiento de los genéricos y las
oportunidades de los mercados emergentes.
Estos aspectos darán lugar a la configuración de
un nuevo entorno que hace que se reformulen las inversiones en I+D,
se produzca un cambio de enfoque hacia los fármacos de
origen biológico y que exista una caída del
número de patentes. Es por ello que algunas
compañías ya han apostado por un nuevo modelo de
innovación de I+D que les permitirá definir un nuevo
modelo de ventas.
Los costes asociados al desarrollo de un medicamento cada vez
son más altos debido a los gastos en numerosos ensayos
clínicos y las fuertes medidas legislativas actuales que, si
bien mejoran la seguridad de los pacientes, hace que los nuevos
medicamentos tengan que superar unas barreras mayores que sus
antecesores.