Han transcurrido dos años desde que se aprobaron las
amplias reformas del mercado energético mexicano y se
adjudicaron a Pemex, previamente un monopolio estatal, los permisos
de exploración y producción que se le permitieron
retener, un proceso conocido como Ronda Zero. Las reservas de
hidrocarburos remanentes* están disponibles para los
inversionistas privados en rondas de licitación, cada una
consistente en varias etapas de subastas públicas.
La Ronda 1 de licitaciones ha tenido hasta ahora resultados
mixtos, aunque se anticipa que los grandes productores
estarán participando en la cuarta subasta, que consiste en
contratos de exploración para diez bloques de aguas
profundas, a ser adjudicados en diciembre de 2016. En paralelo con
la cuarta subasta, Pemex ha anunciado que por primera vez en su
historia llevará a cabo un proceso de licitación para
el desarrollo del yacimiento Trion en el Golfo de México,
con un estimado de 480 millones de barriles equivalentes