En un mundo interconectado donde la
tecnología se desarrolla de manera vertiginosa, la
competencia no da tregua y los consumidores marcan las pautas
innovadoras ¿puede una marca consolidada reinventarse? No
sólo puede, debe hacerlo, y la historia así lo
demuestra. Kodak, Olivetti, Remington, Blockbuster y Sony Ericsson,
son solo algunos ejemplos de grandes marcas que revolucionaron
diversas industrias, que gozaron de la preferencia y
valoración de millones de personas alrededor del mundo, pero
que cometieron en su mayoría el mismo error, dormirse, ver
pasar la vida sin hacerse parte de ella: dejar de
innovar
En el otro lado de la vereda, Nokia no está dispuesta a
desaparecer y ofrece una resistencia y lucha incansable por retomar
la gloria reviviendo lo mejor de su época y desarrollando
una interesante mezcla entre lo clásico y lo
tecnológico.