El secreto profesional en México es un tema
frecuentemente poco abordado en los foros jurídicos
mexicanos. Este tema se ve muchas veces relegado en su
análisis a consecuencia posiblemente de la propia cultura
jurídica mexicana dado que, en la mayoría de los
casos, las instituciones gubernamentales o jurisdiccionales no
cuentan con las facultades de investigación necesarias o,
aun contando con ellas, no las explotan. Esto ocasiona que estas
instituciones entren en franco conflicto con dicha figura, que
protege los derechos constitucionales a la intimidad, de defensa y
de inviolabilidad de las comunicaciones privadas. Contadas
excepciones, son los órganos gubernamentales especializados
en competencia económica y telecomunicaciones, en donde,
producto de su propia naturaleza jurídica de
autonomía constitucional y de la seriedad en las
investigaciones materia de sus fines de creación, se ha dado
la mayor evolución doctrinal y jurisdiccional en el
tema.