Es muy fácil señalar a otros, sobre todo en
tiempos de redes sociales, detrás de las cuales se suelen
escudar algunos bajo el anonimato y expresar de manera ligera
improperios y barbaridades en contra de otros, con razón o
sin ella, en la mayoría de los casos sin ninguna prueba
más que la visceral... Esto, según estudios
científicos, tiene mucho que ver con la idiosincrasia del
costarricense, a quien le es difícil aceptar sus propios
errores. Pero... ¿Se ha preguntado usted quién es
corrupto?, o mejor aún, ¿si es usted corrupto?
La respuesta dependerá de varios factores. Veamos
ejemplos. En épocas de recientes escándalos sobre
materiales relacionados con la construcción, y a pocos meses
de las elecciones nacionales, es fácil dejar volar nuestras
emociones y señalar solo a los otros y más en el
ámbito político. Sin embargo, en mi criterio, la
corrupción alcanza muchos más ámbitos de los
cuales usted se haya atrevido a pensar.